¿En qué se diferencia una licencia Upgrade de una Full?
La licencia Upgrade tiene un costo inferior a la Full, pero requiere que tengamos una licencia de una versión de Windows anterior. La licencia Full, en cambio, nos sirve aunque nuestro punto de partida sea un disco duro en blanco.
Tanto con las ediciones “Upgrade” de Windows 7, como con las “Full” nos permiten hacer instalación limpia. La única diferencia es que la edición Upgrade exige que tengamos una instalación de Windows preexistente.
Aun así, si nos ceñimos a lo estipulado en el EULA ( End User License Agreement), la licencia Full es la única que nos sirve en caso de que estemos montando un PC por piezas, ya que las licencias OEM no están pensadas para usuarios finales, si no que para system builders. Pero, ¿no son system builders también los usuarios que arman sus propios ordenadores? No, pues según estipula el EULA, para entrar en esta categoría deben comercializar el PC que han fabricado. Eso deja fuera a los usuarios comunes de la rebaja de precio que representan las licencias OEM.
Vale la pena mencionar que sólo la edición Upgrade permite realizar una instalación de actualización. Si tenemos una licencia Full, nos veremos obligados a hacer una instalación personalizada (osea, limpia).
¿En qué se diferencian una instalación limpia y una instalación de actualización?

En la instalación de actualización (o de Upgrade) Windows 7 se instala “encima” de la edición de Windows que tengamos hasta ese momento, se conservan todos los programas instalados, todas las configuraciones, y los archivos/documentos mantienen sus ubicaciones originales. No tendremos que crearnos cuenta de usuario, porque las que teníamos se mantendrán intactas. Como desventaja, este tipo de instalación tarda mucho más que la instalación limpia (puede demorarse hasta 21 horas para PCs con discos duros por encima de los 465GB, en el caso extremo de que tengamos muchos programas instalados y nuestro ordenador sea demasiado lento).
En tanto, la “instalación personalizada” ( instalación limpia) es menos cuidadosa a la hora de conservar las opciones previas. Simplemente elimina el SO que se encuentre previamente instalado, y traslada todos los documentos personales a una carpeta llamada Windows.old (¡Ojo! Aún así, debemos hacer una copia de seguridad antes de la instalación por si surgiese cualquier problema). Pero también más “higiénica”, ya que hace que el sistema comience desde cero de nuevo, con todas las mejoras de rendimiento que eso implica al no tener programas instalados, ni procesos adicionales que se carguen al inicio, ni toneladas de entradas inservibles en el registro de Windows, ni virus, etc.
Como acabos de mencionar, este tipo de instalación no elimina nuestros archivos personales, sino que simplemente los traslada a la carpeta Windows.old. Luego de que Windows 7 se termine de instalar, podemos rescatar documentos, música e imágenes desde esa carpeta, y moverlos a sus ubicaciones correspondientes, para que así todo quede “en orden”. No sucede así con los programas, los cuales deberán ser reinstalados uno por uno. Lo mismo con las configuraciones y cuentas de usuario, que también tendrán que ser restauradas manualmente.
Windows Easy Transfer

Esta herramienta viene preinstalada en Windows Vista y 7, y está disponible para descargarla e instalarla en XP. Nos será de gran ayuda si queremos hacer una instalación limpia, ya que su función es facilitar la tarea de transferir nuestros archivos y configuraciones personales desde la antigua instalación de Windows hacia la nueva.
Al iniciar Windows Easy Transfer (WET) veremos que se nos dan las opciones de transferir los archivos usando una red, o un cable especial, pero esas posibilidades están concebidas para cuando se transfieren documentos/configuraciones desde un PC a otro, y este no es ese caso, así que pasamos de eso. La única forma que tenemos de guardar los datos rescatados por WET es en un disco externo, unidad USB, o en discos ópticos.
Se nos permite proteger los archivos con contraseña, y también elegir cuales serán las cuentas de usuario a respaldar. El proceso de elegir que datos guardar y de configurar este pseudo-backup no debería tardar más de 60 segundos. Por el contrario, si lo hacemos manualmente nos demoraremos mucho más, y sólo podremos rescatar archivos, no configuraciones. Por eso usar WET al actualizarse a Windows 7 es tan recomendable.
En la segunda parte analizaremos en detalle los distintos escenarios de actualización a Windows 7, señalando como proceder en cada caso, que tipo de licencia es recomendable adquirir dependiendo de la situación, etc.
Si teneis alguna duda no dudeis en dejarla en los comentarios.
Fuente|Genbeta



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